Con respecto al resto de la
documentación escrita, ésta hace hincapié en las personas y en los cargos que
ocuparon durante las distintas campañas organizadas por Amenemes III en busca
de recursos mineros: Harnajt Subordinado
del Tesoro Real ,
Sebekdidi Renef Seben Confidente del Rey ,
Ameny Jefe del Tesoro Real ,
Ptahwer Jefe del Tesoro y señor del doble Gabinete ,
Uqem Intendente del Tesoro Real ,
e incluso, únicamente cargos sin titularidad concreta como el de Jefe
de la flota ,
Jefe de los marineros ,
y Trabajadores del cobre ,
entre otros.
A partir de Amenemes III las
referencias acerca de esta dinastía en la Península del Sinaí experimentan un
descenso generalizado a consecuencia de los disturbios internos en Egipto, que
desembocará en el denominado Segundo Período Intermedio, y cuyo hecho más
importante y trascendental para la historia de este país iba a ser la invasión
del pueblo hixo, que había ido penetrando en el país de manera pacífica
durante las dinastías anteriores ,
y a pesar de que tradicionalmente se pensaba que su irrupción fue violenta e
impetuosa, los recientes descubrimientos en Ávaris (Tell el-Daba), nos hablan
de una entrada y asentamiento paulatino y progresivo .
Durante las dinastías XV y XVI
(dinastías hixas), las noticias de los egipcios en esta Península son prácticamente
inexistentes, y tendremos que esperar a los inicios del Imperio Nuevo para que
los soberanos de este país retomen las riendas del poder y expulsen a los hixos
de su territorio. Sin embargo, parece que Amenemes IV todavía continuó en la
medida de lo que pudo con la tarea de su antecesor, aunque ésta pudo no ir más
allá de su sexto año de reinado, como queda reflejado en una inscripción de
un personaje llamado Jeye, que nos dice que fue allí en dos ocasiones en busca
de malaquita.
Los primeros hallazgos fiables
fechados en el Imperio Nuevo nos vienen dados por Cerny y Gardiner, quienes
localizarán y estudiarán numerosas inscripciones localizadas tanto en Serâbit
el-Jadîm como Wadi Maghara confirmando la aparición de nuevos cargos
relacionados de forma directa o indirecta con la explotación del mineral como
consecuencia del aumento de personal enviado a las minas, que ahora se reabren o
se abren por vez primera. Entre los más interesantes hay que destacar tres: Escriba del Ejército, que adquiere en estos momentos diversas
competencias como tramitación de instrucciones y conocimiento de los eventos
producidos día a día, en especial la crónica de las batallas, y que lo
convertirán en un cargo indispensable para cualquier empresa de este tipo,
Encargado del Tesoro imy-r
pr-hD ,
y Escriba del Tesoro
Ss pr-hD .
En el año 1970, Rothenberg realizó
diversas prospecciones en el área de Bir el-Nasb redescubriendo una mina con
restos que testimoniaban la presencia egipcia en esta área durante este período,
como fuelles, toberas, moldes de piedra, y escoria, pero poco más nos dice al
respecto.
Años más tarde, en 1977, el
Departamento de Antigüedades de la Universidad de Tel Aviv
bajo la dirección de Beit-Arieh, decidió reemprender una nueva campaña de
excavación en Serâbit el-Jadîm, comenzada como hemos visto por Giveon,
profesor también de esta Universidad, y cuyos objetivos vendrían marcados por
el propio estudio del templo de Hathor y su área de influencia, es decir, por
las minas M, L y G.
Beit-Arieh, dedicó gran parte de su
trabajo al estudio de los relieves de las capillas de dicho templo, en especial
la denominada Cámara o Cueva de Sopdu, que ya había sido estudiada por Cerny y
Gardiner, y quienes al parecer demostraron que ésta había sido decorada por
Hatshepsut y Tutmosis III,
así como a la recopilación y análisis de todas aquellas inscripciones y
estelas localizadas por sus antecesores, y que se encontraban dispersas tanto en
el interior del edificio como en las vías de acceso a él, e incluso,
redescubrió varias estatuas y estelas fechadas en la dinastía XVIII, y en
concreto en época de Hatshepsut, Tutmosis III y Tutmosis IV, entre las que cabe
destacar la inscripción de Amenemes
mencionada en 1859 por Birch en sus prospecciones a este lugar,
y que de hecho hasta este momento nadie había podido localizarla.
Este personaje ocupó el cargo de Comandante de las tropas de Cheku o Cheru,
cuya misión no fue otra que la de controlar, vigilar y proteger tanto al
destacamento militar allí enviado como a los obreros y a la misma mina.
Pero sin lugar a dudas, lo más interesante de dicha inscripción es que
este oficial la dedica no sólo al rey, sino también a su hermana y esposa,
Wadyoyet, quien debió alcanzar un gran renombre al casarse con el faraón
Tutmosis III, puesto que en ella se nos dice que Wadyoyet se encargó de la
preparación y realización de la expedición al centro minero, hecho poco
frecuente en la Administración egipcia, salvo bajo el reinado de Hatshepsut.
En cuanto a las minas, se centró de
manera especial en la denominada Mina L, cuyos últimos trabajos se fechaban en
1935/36, y que por desgracia habían dado a la investigación muchos puntos
oscuros. Beit-Arieh, halló en la entrada de esta mina y por vez primera, un
tipo de material que evidenciaba sin lugar a dudas la práctica de fundición
del metal. Nos estamos refiriendo a un bol con piquera, de unos 35 cm de diámetro,
fabricado en piedra caliza y decorado con incisiones en diagonal, que el definió
de claro origen nubio y que parece fue utilizado como cámara de aire de un
fuelle de fundición, y en cuya piquera se debió introducir la tobera.
Junto a esta herramienta también apareció un molde fabricado en piedra con la
silueta de una hacha y cuyos paralelos, localizados en la zona de Rhod el-Air y
en la paredes de ciertas mastabas como la de Rej-mi-Re ,
hicieron que Kühnert-Eggebrecht la datase entre finales del Segundo Período
Intermedio y comienzos del imperio Nuevo.
Ya en el interior de la Mina L, en
concreto en un nicho en el fondo de la antecámara, se localizó un recipiente
de piedra caliza, de forma oval, y procedente también de Nubia, que este
investigador interpretó como un molde destinado posiblemente a la fabricación
de útiles necesarios para la extracción del mineral.
.-
Breasted, AR I, 717. Husson y
Valbelle, État, p. 145.
.-
Breasted, AR I, 721. Husson y
Valbelle, État, p. 145.
.-
Breasted, AR I, 725. Husson y
Valbelle, État, p. 145.
.-
Breasted, AR I, 728. Husson y
Valbelle, État, p. 145. Cerny,
Gardiner y Peet, Inscripctions, p.
18. Porter y Moss, TB VII, p. 343.
.-
Leibouitch,
Une inscription Egyptienne du Sinai. ASAE
29, El Cairo, 1939, p. 213-214.
Fue descubierta por Murray.
.-
Chevereau, RdE, 43 (1992), p. 17.
Porter y Moss, TB VII, 349. Ya
hemos hablado de este cargo con anterioridad.
.-
Chevereau, RdE, 43 (1992), p. 33.
.-
Cerny, Gardiner y Peet, Inscripctions,
p. 15.
.-
Posener, Les asiatiques en Egypte sous les XII et XIII dynasties. Syria
XXXIV, París, 1957, p. 161.
.-
La ciudad fue fundada probablemente durante el Primer Período Intermedio por
uno de los soberanos de Heracleópolis Magna llamado Jety. Cf. Pérez Largacha,
La XVIII dinastía egipcia: Kamose. AEgyptiaca
Complutensia (de Narmer a Ciro 3150 - 642a. C.) 1, Alcalá de Henares,
1989 , p. 39 - 40. Bietak, Avaris. Dossiers
d’ Archeólogie
213, París, 1996, p. 16-23.
.-
Husson y Valbelle, État, p. 61,
145.
.-
Cerny, Gardiner y Peet, Inscripctions,
p. 16-24.
.-
Cerny, Gardiner y Peet, Inscripctions,
p. 24.
.-
Garenne-Marot, Paleórient, 10/1
(1984), p. 98-99. Rothenberg, An Archaeological Survey of South Sinai. Palestine
Exploration Quarterly 102, Londres, 1970, p. 4 - 29. Rothenberg, Biblie
et Terre Sainte, 150 (1973), p. 12-14.
.-
Beit-Arieh, Giveon y Saas, Exploration at Serâbit el-Khadîm 1977. Tel
Aviv 5, nº 3 - 4, Jerusalén,1978, p. 170-177.
.-
Giveon, Tel Aviv, 1, nº 3 (1974),
p. 100-108.
.-
Cerny, Gardiner y Peet, Inscripctions,
p. 37-38. New, HTR, XXV (1932), p.
122-123.
.-
Inscripción nº 60. Se encuentra in situ. Beit-Arieh,
Giveon y Saas, Tel Aviv, 5, nº 3-4
(1978), p. 180-187. Beit-Arieh, Levant,
17 (1985), p. 97, 109.
.-
La descubrió a unos cinco Km. al Sur del templo de Serabit el-Jadîm.
.-
Este lugar se encuentra en Tell el-Mascutah, en Wadi Tumilat.
.-
Beit-Arieh, Tel Aviv, 5, nº 3-4
(1978), p. 183.
.-
Tumba nº 100. Tebas. Reinado de Tutmosis III- Amenofis II.
.-
Davies, The tomb of Rekh-mi rê at Thebes, t. I, Nueva York, 1943, lám. III.
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