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Bases
de la Egiptología Científica
¿Qué es la Egiptología?
por Agustín Barahona
Abstract:
Brief article explaining what Egyptology is and what involves in Spanish --Spaniard--
society
Resumen:
Breve artículo que explica lo que es la Egiptología y lo que ésta implica
en la sociedad española.
Obviamente,
el primero de los conocimientos que ha de adquirirse sobre determinada
ciencia es qué es y en qué consiste. La
Egiptología es la ciencia que estudia la antigua
civilización egipcia en todos sus aspectos desde su prehistoria hasta el
final de la era faraónica con la conquista de Egipto por Alejandro Magno en
al 332 a.e., continuando también con las etapas posteriores hasta llegar a la cultura copta
--originada por la cristianización de los egipcios
en las proximidades del comienzo de nuestra era-- cuya lengua constituye el
último estadio de la lengua faraónica y cuyo campo de estudio tiende a ser
cada vez más independiente de la Egiptología por la necesaria
especificidad que se requiere para estudiar todo su corpus documental e
histórico. La campaña de Napoleón en Egipto
en 1798, y especialmente la expedición de eruditos que la
acompañó, facilitó el comienzo de los estudios científicos acerca del
viejo país de las pirámides. Como resultado de esta campaña fue
descubierto fortuítamente en 1799 un edicto (196 a.e.) del rey de Egipto
Ptolomeo V Epífanes escrito en dos lenguas, griego y egipcio, y con tres
tipos de escritura, griega, jeroglífica y demótica --desarrollo cursivo de
la jeroglífica--, sobre una roca oscura de aspecto basáltico. Este edicto
fue bautizado con el nombre de Piedra
de Rosetta --transcripción
aproximada del nombre árabe de la ciudad donde se descubrió: Rashid--
y a través del estudio comparativo de sus tres tipos de escritura y algunos
otros ejemplos, y teniendo en cuenta el trabajo de sus predecesores Sacy,
Akerblad y Young, el filólogo francés Jean François Champollion en 1822
pudo sentar las bases del sistema de escritura del antiguo Egipto,
perdidas para el mundo desde aproximadamente el siglo V d.e.
Desde
un punto de vista general, la Egiptología suele ser estudiada desde dos grandes
perspectivas en las que el método
histórico es parte fundamental: la filología y la arqueología faraónicas,
imprescindibles entre ambas. Son las interpretadoras iniciales de los
restos. La primera consiste en el estudio de la
civilización egipcia a partir de los textos e inscripciones y la segunda a
partir del estudio de los restos arqueológicos. Como disciplinas internas
la egiptología suele contar con ciencias como la paleografía, epigrafía,
gramática faraónica, fonética y fonología históricas, papirología,
escrituras jeroglífica, hierática y demótica, arqueología egipcia,
cultura faraónica, etnología, historia de Egipto, etc. Además, dado que
se trata del estudio de una civilización y sus contextos, es imposible de
abordar si no es como trabajo interdisciplinario de todas las ciencias que
estudian cada aspecto y condición de esa civilización, como por ejemplo,
la Geología, la Botánica, la Semiótica, la Musicología, la Medicina, la
Antropología social y cultural, la Teología, la Sociología, etc.
En
muchas de las grandes universidades del
mundo se imparte esta carrera, teniendo una duración que oscila entre 3 y 5
años, dependiendo de la densidad de los programas, del país y de la
institución. Sin embargo en España, por diversos motivos de variada
índole y a pesar de la
brillante cantera de egiptólogos que poseemos, carecemos de cátedra de
Egiptología, siendo provisionalmente asumidas sus funciones por las cátedras
de Historia Antigua y la realización de trabajos de tesis doctoral sitos en
los más variados Departamentos. No obstante esto, desde hace ya varios años,
diversos itinerarios egiptológicos tienen lugar en la universidad española
permitiendo a los alumnos obtener una sólida formación en los contenidos
curriculares que se imparten.
Hay
que señalar, no obstante, que en España no todo el mundo piensa que sería
necesaria la presencia de una cátedra de Egiptología, pues hay un sector
de profesores en la universidad que piensa que los estudios del Egipto
antiguo deben ser competencia de las cátedras de Historia y que sin ser
Licenciado en Historia no se puede ser Egiptólogo. Sin embargo, ha
de reseñarse igualmente, en honor a la verdad, que varios de los
egiptólogos del mundo lo son debido a estudios de distinta naturaleza que
los de Historia Antigua, como por ejemplo, todos aquellos que han culminado
su especialización en la antigua civilización faraónica gracias a las
disciplinas filológicas. Así pues, el problema está institucionalmente
sin resolver en nuestro país.
Actualmente
hay que distinguir, como ocurre paralelamente en varias otras áreas de
conocimiento en Humanidades, entre licenciado en Egiptología y egiptólogo.
Todos los licenciados en Egiptología deberían ser, lógicamente,
egiptólogos, pero no todos los egiptólogos son licenciados en
Egiptología. Aunque, hablando con propiedad, un profesional
de la Egiptología sólo puede serlo una persona versada en Egiptología que
ejerza una actividad con derecho a retribución económica en relación con esta ciencia
y para ello lo habitual socialmente es que las instituciones universitarias
otorguen una licencia o permiso --licenciatura-- para poder ejercer la
profesión allí donde las leyes lo demanden, la realidad cotidiana y
ontológica es que un egiptólogo no ha de ser necesariamente un profesional
de la Egiptología --en sentido estricto pocos profesionales de la
Egiptología hay en nuestros días, a pesar de haber personas licenciadas en
esta ciencia por alguna universidad--. Un egiptólogo es un erudito en
Egiptología, como un filósofo, por ejemplo, lo es en Filosofía, un
filólogo en Filología, un gemólogo en Gemología o un lingüista en
Lingüística.
Por
otro lado, las instituciones educativas de un país sancionan la
especificidad, responsabilidad civil y penal e incidencia social que
conlleva cada profesión requiriendo de licenciados sólo para aquellas que
se consideran en posesión del mayor grado de estas características. Ese es
el motivo por el que se requieren estas condiciones exclusivamente para
poder ejercerse carreras como, por ejemplo, las de Derecho, Farmacología,
Arquitectura, Medicina y Enfermería, entre varias. Cuanto menor sea
considerado ese grado de cualificación y obligación civil y penal para una
determinada profesión, menores serán también los requisitos
institucionales para poder ejercerla. Por todos estos motivos, mientras que
en profesiones con reconocimiento de incidencia social directa se persigue
legalmente el intrusismo profesional, en Egiptología esto no es posible,
obviamente. Por ello, en este campo del conocimiento es el gran público el
que debe tener su inteligencia y raciocino especialmente bien despiertos,
dispuestos y preparados para poder juzgar la bondad y veracidad, la
coherencia y perfección científicas en suma, de todas aquellas cosas que
se publican sobre la civilización del Egipto antiguo.
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